Jamás me imaginé que, cuando llegara a la madurez de mi vida, tendría que pasar por un problema tan incómodo como son los escapes de orina. Si bien es cierto que en algún momento para mí fue una situación algo vergonzosa, y que no dudé en ocultárselo a mis amigas, una vez que me informé un poco más y conversé con mi médico sobre ello, me di cuenta que no era un problema sin solución, es más, la tenía al alcance de mi mano.
Lo mejor que me ha pasado en mi vida es haber sido madre de mis hijos, por eso es irónico que una de las principales causas de la incontinencia en mujeres sean las alteraciones en nuestros cuerpos debido a los partos. A eso se suman los naturales cambios hormonales que llegan con la Maduritud. Mi médico me contó que éste era un problema muy frecuente en mujeres de nuestra edad y no había porque tener vergüenza.
En mi caso, algunas veces que hago un esfuerzo, ya sea riendo muy fuerte, tosiendo, bailando o cargando peso, tengo ocasionales escapes de orina. Sé que también existe la llamada urgencia miccional, que es cuando una mujer es incapaz de llegar hasta el baño cuando tiene deseo de orinar. En cualquiera de ambos casos, existen unos muy buenos ejercicios de rehabilitación que fortalecen la musculatura interna y del suelo pélvico. Así, tenemos que la gimnasia de mantenimiento, o los ejercicios Kegel, reducen los escapes si es que los practicamos continuamente y con dedicación. Mientras tanto podemos usar unos cómodos protectores diarios. He encontrado que Poise tiene unos protectores para las mujeres que nos encontramos en la etapa del climaterio. Inclusive, hay protectores nocturnos que controlan los olores, y que nos permitirán tener un sueño plácido. De eso me enteré hace pocos meses atrás.
Como pueden ver, los escapes de orina son algo que podemos manejar en la vida diaria. Inclusive, hay quienes optan por intervenciones quirúrgicas que no requieren hospitalización, y así erradican ese pequeño problema de una pincelada. Si bien esto no es necesario, sabemos hoy que este incómodo síntoma es parte de nuestra vida y de nuestra Maduritud, así que debemos darle la cara y convertirlo en una oportunidad de lograr lo que nos proponemos.
Por Lola
Si deseas seguir leyendo más historias de salud en en Maduritud, visita nuestra categoría de Salud y cuidado personal